Leyendas urbanas: la autoestopista fantasma y el bebé

Revisado: 27/10/2014

Esta leyenda forma parte de las leyendas de la chica de la curva. En esta variante cuyo origen parece estar el algún país de latinoamérica, se cumplen los requisitos básicos de este tipo de mitos urbanos: una joven que se aparece a quienes transitan por una vía peligrosa para advertirles, o, en este caso, para que la ayuden a salvar una vida.

Ciertamente la elaboración de la historia hace que destaque sobre el resto, además de ser una de las versiones más macabras.

Un matrimonio aficionado a la escalada y su hijo regresaban a su casa tras pasar unos días en la montaña, circulando por una carretera comarcal en una noche con niebla espesa. De pronto, apareció ante el coche, en medio de la carretera, una joven con el cuello y la ropa ensangrentados, solicitando su ayuda. Tras detener el vehículo, la mujer, muy alterada y llorando, les explicó que acababa de tener un accidente y que su coche se había caído por el barranco. La mujer rogó al hombre que le ayudase, pues tenía un bebé que había quedado atrapado entre los hierros del coche.

El hombre, sin dudarlo un momento, cogió su equipo de montaña y descendió por el barranco. Después de un tiempo, que para su familia se hizo eterno, el hombre volvió muy nervioso y con el bebé entre sus brazos, y preguntó a su mujer

- ¿Dónde está la joven?.
- Está sentada en aquella piedra...

Pero al dirigir la mirada hacia el lugar donde apuntaba su dedo índice descubrió que allí no había nadie. La joven había desaparecido. El hombre entró rápidamente en el vehículo, e instó a su mujer a que hiciera lo mismo. Después arrancó el coche y se fueron de aquel lugar. La esposa le preguntó:

- ¿Por qué nos llevamos al bebé? ¿Por qué no buscamos a la mujer?
- Cuando bajé y cogí al crío, vi a su lado a su madre. La señora que nos pidió ayuda estaba allí... Muerta.



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