La Homosexualidad de Juan II, rey de Castilla

Revisado: 27/07/2016

A principios del siglo XV, la Reconquista ya había avanzado muchísimo, quedando únicamente el reino nazarí de Granada en manos musulmanas. Era una época de exaltación católica, en la que la política y la religión eran una sola cosa, algo similar a lo que pasaba y sigue pasando hoy día en el islam.

Antes de contar la historia de Juan II, hay que explicar que en aquella época, y desde el siglo XII, la llamada sodomía o el yacer con hombres era perseguida con dureza. Ya en 1249, se creó en el reino de Aragón la Inquisición, una institución basada en la Inquisición francesa, con el único fin de preservar la ortodoxia católica en el reino.

Por ejemplo, existen textos antiguos que relatan cómo algunos hombres acusados de sodomía fueron quemados vivos en la hoguera, como un moro de la villa de Arguedas en 1290, dos judíos de Olite en 1345 o un hombre llamado Pascual de Rojas en Tudela en 1346, entre otros casos.

En aquella época de extrema ortodoxia católica donde cualquiera veía las manos de Satán por cualquier parte, la sodomía comienzó a mezclarse con el judaísmo, la herejía y cualquier cosa que fuera contra los valores religiosos católicos, y ya era utilizada en Europa en el proceso que terminó con los templarios.

Es en este ambiente cuando en 1406, a la temprana edad de 21 meses, Juan fue coronado rey de Castilla, aunque  fueron su madre Catalina y su tío Fernando (padre de su futura esposa) quienes regentarían Castilla por él. Y a los pocos años, no se sabe bien si en 1408 o 1410, entró en escena Álvaro de Luna, un noble nacido en 1390 que habría de ser paje de Juan II.

Según se sabe, Álvaro fue sirviente de Juan hasta 1412, cuando el tío y regente Fernando fue nombrado rey de Aragón, quedando como regente únicamente su madre Catalina. A partir de aquí, empezó una carrera ascendente basada en ganarse la confianza del joven rey entre otras inteligentes maniobras (un hechizo según la superstición de la época), algo que tampoco es de extrañar al ver que Juan creció rodeado de familiares nobles que ansiaban el trono, mientras que Álvaro era alguien en quien podía confiar en ese sentido.

Ya por aquel entonces parece ser que la supuesta homosexualidad del rey Juan era conocida, ya que los nobles lo llamaban "puto", sinónimo en aquella época de sodomita.

José María Rodríguez de Losada: Juan II de Castilla
José María Rodríguez de Losada: Juan II de Castilla

En 1418, Álvaro de Luna fue herido con una lanza en la cabeza durante una justa en unos festejos, sufriendo fracturas en el cráneo y siendo apartado de Juan una temporada en la que se temió por su vida, momento que aprovecharon sus enemigos en la corte para maniobrar en su contra, sin éxito.

Juan fue declarado mayor de edad en 1419 , con solo 14 años, y en 1420 y con la temprana edad de 15 años, contrajo matrimonio con su prima María. Y a los pocos meses, ocurrió el llamado "Golpe de Tordesillas", en el que su primo Enrique de Aragón, apoyado por otros nobles, raptaron al rey, llevándolo a Talavera de la Reina, declarándose Enrique nuevo regente de Castilla. Aquel episodio se justificó en buena parte por aquella predilección insana que el joven rey demostraba hacia Álvaro en lugar de hacerlo hacia buena parte de sus contrariados nobles.

Pero precisamente fue con la ayuda de Álvaro de Luna que Juan consiguió escapar en diciembre de Talavera. Se fugaron a caballo al castillo de la Puebla de Montalbán, donde se hicieron fuertes. Enrique consiguió cercar el castillo, pero sufrió numerosas bajas que lo obligaron a huir a los pocos días. Fue a partir de aquí cuando Álvaro de Luna fue considerado como un héroe de Castilla y se ganó definitivamente la confianza del rey.

Esta situación privilegiada duraría poco tiempo, ya que aquella fue una época repleta de enmarañadas relaciones de intereses encontrados entre nobles, que trataban de manipular a Juan con la excusa de librarle de una relación muy perjudicial para él. Esto obligada a Álvaro a tener que abandonar la corte cuando dominaban sus enemigos, volviendo poco después cuando las tornas cambiaban a su favor. Esta situación no cambió siquiera cuando fue nombrado en 1422 "Condestable de Castilla" por el rey.

En 1425 nace el hijo y sucesor de Juan II, el cual sería llamado Enrique IV. Ya desde muy temprana edad, tanto su educación como sus amistades en la corte fueron estrictamente controladas pro Álvaro de Luna, lo cual enervaba aun más si cabe a sus enemigos.

Álvaro por su parte consiguió vencer en la guerra que se desataría entre el reino de Aragón y Castilla en los años 1429 y 1430, e incluso trató de despistar la ambición de los nobles entrando en guerra con el reino musulmán de Granada, pero fracasó en buena parte por la incapacidad de organizar a los nobles en aquella guerra, más pendientes de sus propios intereses que de los de su rey. Los nobles, por su parte, continuaron con su campaña de desprestigio diciendo que la guerra se perdió por que Álvaro fue sobornado por los moros.

En 1445 murió la esposa y prima de Juan, casándose el rey a los pocos meses con Isabel de Portugal. Mientras, ese mismo año Álvaro conseguia vencer definitivamente al rey Enrique de Aragón en la batalla de Olmedo (el cual resultó herido y murió al poco) además de ser nombrado Gran Maestre de la Orden de Santiago.

Pero a pesar de todo el esfuerzo que Álvaro de Luna realizó por Juan y por Castilla, la nueva reina Isabel consiguió infundir en Juan un desapego creciente hacia él, acusándolo de intrigas, abusos y ciertos asesinatos.

Al final por orden del rey fue arrestado el 4 de abril, lo que incluso provocó una revuelta encabezada por partidarios del condestable, por lo que se le trasladó a Valladolid, donde fue juzgado y decapitado en la Plaza Mayor el 3 de junio de 1453.

José María Rodríguez de Losada: Colecta para sepultar el cadáver de don Álvaro de Luna (1866)
José María Rodríguez de Losada: Colecta para sepultar el cadáver de don Álvaro de Luna (1866)

Juan II de Castilla falleció un año después, el 22 de julio de 1454 en Valladolid, diciendo esto según las crónicas justo antes de morir:

Naciera yo hijo de un labrador e fuera fraile del Abrojo, que no rey de Castilla.

Toda esta historia siempre a dado pie entre importantes historiadores como Gregorio Marañón a sostener que Juan y Álvaro mantenían relaciones homosexuales, algo ya no solo muy mal visto, si no peligrosísimo en aquella época como ya se ha comentado.

Resulta curioso que al igual que su padre, Enrique IV (que fue nombrado rey al día siguiente de la muerte de Juan II) también sufrió una campaña de desprestigio basada en su supuesta homosexualidad, además de impotencia. En cuanto a lo segundo, existen trabajos e investigaciones al respecto que parecen reafirmar esta teoría, cosa que no ocurre sin embargo con su supuesta homosexualidad, más fundamentada quizá en la difamación interesada de sus enemigos en la corte que en hechos contrastables.



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